Dos tontos muy tontos
Lloyd y Harry son dos descerebrados que viven en permanente lucha contra las cosas más sencillas de la vida. Lloyd conduce una limusina con la que quiere ganar dinero para montar su propio negocio. Harry lleva una ridícula furgoneta con aspecto canino porque es peluquero de perros. En uno de sus viajes, Lloyd lleva a una guapa joven hasta el aeropuerto. Allí, ella deja olvidado su maletín en medio de la terminal y Lloyd decide, junto a su amigo Harry, ir hasta Aspen a entregárselo. Les esperan tres mil kilómetros de un viaje de locos donde cada tontería que cometen se ve superada por una mayor en el siguiente kilómetro.