Un atraco de ida y vuelta
Al conocer Sir George Mac Dowell (Edward G. Robinson) a su sobrina y ver el gran parecido de ella con la secretaria del director de un importante banco de la ciudad, decide, ayudado por su mayordomo y otros amigos, un plan para apoderarse de una importante suma de dinero. Todo sale según lo previsto, pero, cuando a la salida del banco, el que lleva el dinero es requerido por la mujer de un empleado, empiezan las complicaciones. La señora le hace entrar en un supermercado y dentro, se pierde y decide quedarse con el botín. Los otros cómplices le persiguen. Afuera se encuentra con unos componentes de un partido político, que, confundiéndole, le hacen entrar en una cervecería y le piden que les hable. La cartera va de mano en mano hasta llegar a las de otro cómplice. Éste, al tener cerca el dinero, piensa también quedarse con todo. Es perseguido por sus compañeros y logra huir en una camioneta, pero es atrapado.