Tras huir de un reformatorio en el que llevaba 15 años recluida, la joven Susana es acogida por los habitantes de la hacienda Guadalupe, una piadosa familia católica que la acepta como a un miembro más. Sin embargo, los coqueteos y la carnalidad de la recién llegada hace que la tranquilidad del hogar se tambalee y surjan las fricciones.