Recién salida de la Academia de Policía, Alicia Ocaña llega a la comisaría del barrio sur de Madrid. Allí, la inspectora jefe Claudia Miralles, le asigna a Rober Batista como compañero de patrulla. Alicia y Rober chocan al principio pero pronto se dan cuenta de que forman una estupenda pareja.