Mark Sway, de once años, es testigo del suicidio de un abogado de la mafia. Antes de morir, este le confiesa dónde se encuentra el cadáver de un senador presuntamente asesinado por un mafioso llamado Barry Muldano. El FBI presiona a Mark para que revele las últimas palabras del letrado, pero él, consciente de que la mafia le vigila, decide contratar a una abogada para que le proteja.