Nada que declarar
El 1 de enero de 1993 se creó la Eurozona. Dos agentes de aduanas (un belga y un francés) se enteran de que sus puestos en la frontera están a punto de desaparecer. Para Ruben Vandervoorde, el agente belga, la francofobia es una tradición familiar. El agente francés Mathias Ducatel es enemigo declarado de Ruben y está secretamente enamorado de su hermana. Para sorpresa de todos, Mathias y Ruben olvidan sus antiguas rencillas y deciden trabajar juntos, peinando las carreteras rurales fronterizas con un vehículo especial de las aduanas internacionales: un Renault 4L a punto de ir al desguace.
