Jerome es director de ventas, pero su verdadera profesión es la de ser un mentiroso (aunque quizás no son cosas tan distintas...). Su círculo cercano se lo ha reprochado muchas veces, pero Jerome sigue día a día mintiendo más y más. No obstante, como consecuencia de un castigo divino (¡así es como es!), un día debe hacer frente a todas sus mentiras.