La gran migración de ñus y cebras por las llanuras de África es un espectáculo para la vista. Pero nunca antes se había contado desde la perspectiva de una madre cebra y su cría. La madre cebra debe viajar 300 millas a través del este de África, dar a luz, evadir a los depredadores y nadar en ríos embravecidos. Si su misión falla, significa la muerte para ella y su bebé.