Eugene Simonet, un profesor de ciencias sociales, propone a sus alumnos que piensen en una idea para cambiar el mundo y poder ponerla en práctica. Uno de sus alumnos, el pequeño Trevor, hijo de una camarera alcohólica, se toma muy en serio la propuesta e inventa un sistema ingeniosamente simple: sugiere ayudar a tres personas y que éstas, a su vez, ayuden a otras tres, formando así una sucesiva cadena de favores que se extenderá por toda la ciudad.