Seiscientos oficiales ingleses y estadounidenses, entre los que se encuentran los mejores especialistas en fugas del ejército aliado, coinciden en un mismo campo de prisioneros, dotado de las mayores medidas de seguridad. Inmediatamente empiezan a planificar una evasión en masa. El plan consiste en perforar un túnel que les lleve hasta un bosque cercano. Sometidos a una férrea vigilancia, cada oficial tendrá asignada una tarea muy concreta que deberá realizar minuciosamente.